Gas radón. El peligro invisible que amenaza nuestra salud.

por | May 25, 2021 | Bioconstruccion, Casas pasivas, Casas sanas, Materiales saludables | 0 Comentarios

 ¿QUÉ ES EL GAS RADÓN?

El radón es un gas radiactivo incoloro, inodoro e insípido de origen natural. Se produce por desintegración radiactiva natural del uranio presente en determinados suelos y rocas. Su peligro estriba en que no avisa de ninguna manera.

Al aire libre, el radón se diluye rápidamente con concentraciones muy bajas, por lo que no resulta peligroso. Sin embargo, su concentración es más elevada en los espacios cerrados, sobre todo en aquellos poco ventilados.

En una vivienda el gas radón puede filtrarse por grietas en el suelo o en paredes, juntas constructivas, huecos en forjados, sumideros y desagües, etc.

Fundamentalmente se encuentra en suelos de tipo silíceo con formaciones graníticas y pizarrosas localizados al oeste de la península ibérica (Galicia, Zamora, Salamanca, Extremadura, Avila, Segovia y sierra Oeste de Madrid).

EFECTOS DEL RADÓN EN LA SALUD

El radón es una de las principales causas de cáncer de pulmón. El riesgo de este cáncer aumenta en un 16% con cada incremento de 100 Bq/m 3  en la concentración media de radón a largo plazo. Se sabe que la relación dosis-respuesta es lineal, es decir, que el riesgo de cáncer de pulmón aumenta de forma proporcional al aumento de la exposición al radón.

¿Cómo prevenir del radón la construcción de una casa?

Al construir una vivienda u otro espacio tanto de trabajo como habitacional en una zona de radón, es preciso tomar algunas precauciones.

Hay membranas o láminas anti radón que bien selladas impiden que el radón “suba” a la edificación. También en viviendas ya construidas, se usan extractores que colocados debajo de las soleras, aspiran y sacan al exterior los gases, evitando que entren en las edificaciones.

Gas radón en la sierra de Madrid

Una de las zonas más expuesta a los efectos del radón en la Comunidad de Madrid es la sierra oeste, precisamente nuestra zona de actuación.

Para proteger al máximo todas nuestras construcciones, incorporamos un forjado sanitario en el que hacemos rejillas de ventilación cruzadas para que el aire circule libremente y en caso de existir cualquier tipo de gas este salga al exterior. Además de esto, y dado que nuestras viviendas cuentan con sistema de ventilación automática con recuperador de calor, estamos ventilando e introduciendo aire puro del exterior y sacando el aire viciado del interior continuamente.

Para comprobar la calidad del aire interior, el nivel de CO2 y los COVs equipamos cada construcción con un sistema de control domotizado que nos indica la calidad del aire.

El resultado de esta medición es el de una calidad del aire en el interior que equivale prácticamente a la calidad del aire exterior.

Bioconstruyamos!

Jorge Martín gerente de construccion.bio

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